El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha decidido recular en su estrategia de colocar unilateralmente un nuevo presidente en el Real Instituto Elcano y se abre a negociar con el PP. No obstante, eso no significa que no tenga un candidato favorito, que será el que proponga en la reunión de este viernes del Patronato del organismo. Según ha podido saber El Confidencial, el nombre del Gobierno es el diplomático Federico Torres, actual embajador de España en la OTAN, que está en la fase final de su carrera.
Hasta la fecha, en los 25 años de existencia del Instituto Elcano siempre se ha nombrado a los presidentes por consenso entre el Gobierno y el principal partido de la oposición, de manera que en las reuniones del Patronato que elegían presidente no ha hecho falta ni votar. Por eso, es significativo que el ministro haya decidido abrirse a la posibilidad de que la decisión no se tome mañana, sino que se convoque una subcomisión del Patronato que debata la idoneidad del candidato o, incluso, valore otras propuestas.
En el Ministerio de Asuntos Exteriores atribuyen las prisas a la situación de interinidad en la que se encuentra el organismo desde el pasado mes de junio, cuando José Juan Ruiz comunicó su deseo de dejar el cargo, tal y como contó este periódico. Además, entienden que urge nombrar un presidente ante los próximos compromisos internacionales de la Casa del Rey, empezando por la visita de la semana que viene de los Reyes a Finlandia. El Instituto Elcano es el principal organismo asesor de la Corona en la preparación de este tipo de viajes al exterior.
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Juan Fernández-MirandaA diez días de la reunión del patronato, el Gobierno intenta nombrar presidente por primera vez sin pactarlo con la oposición. En la institución temen que la falta de acuerdo aleje al Rey y afecte a la financiación empresarialFuentes del PP aseguran que confían en que Albares busque el consenso, entre otras cosas porque el nombramiento del presidente aspira a ser de cinco años, de modo que lo ideal es que cuente con el respaldo de los socialistas y los populares. "Esa es la forma de darle estabilidad a la institución", aseguran a este periódico, conscientes de que es probable que después de las próximas elecciones generales haya un cambio de gobierno.
En el Instituto Elcano y en ámbitos diplomáticos preocupa que se vulnere la tradición del consenso por varios motivos. El principal es obvio: se trata del principal think tank español en este ámbito y es un organismo asesor de la Corona, por lo que es deseable que no esté sometido a los vaivenes políticos. Además, porque en caso de caer en las disputas partidistas es probable que propicie el alejamiento del Rey y, por extensión, de las empresas que forman parte del patronato y que financian su presupuesto en un 80%. De hecho, fuentes diplomáticas atribuyen que este movimiento de Albares puede venir como consecuencia de la presión de las empresas.
De hecho, el interés del ministro porque el nombramiento de su candidato saliera adelante este viernes es tal que, según ha podido constatar este periódico, ha realizado personalmente llamadas a las empresas que son patronos para que, si no asisten a la reunión del Patronato, al menos deleguen su participación. No es tanto por el voto —pues gracias al consenso nunca ha hecho falta votar—, sino por garantizar el quórum.
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Nacho CarderoHay gobiernos que administran instituciones. Otros prefieren colonizarlas. Lo hemos visto demasiadas veces. Allí donde existe una silla susceptible de ser ocupada, aparece enseguida la tentación de Moncloa de colocar una banderaTal y como contó este periódico, Albares intentó sin éxito la semana pasada nombrar a Josep Borrell por petición expresa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Sin embargo, el exministro de Exteriores y ex alto representante de la UE en Política Exterior rehusó la propuesta.
Desbloqueo de la sedeLa salida de Ruiz en junio tenía mucho que ver con las malas relaciones con el ministro, pero no era solo una cuestión personal. Otra prueba estaba en la continuidad de la institución en su sede de la calle Príncipe de Vergara, 51 de Madrid. Este edificio, de los más singulares del barrio de Salamanca, es uno de los pocos que sobrevivió al desarrollismo de los años 60 y 70. Construido entre 1925 y 1926 como residencia privada de Francisco Taviel de Andrade, un empresario y financiero de la época, es de un estilo ecléctico con influencias regionalistas, muy característico de la arquitectura residencial de lujo madrileña de los años veinte. Sin embargo, y a pesar de su total identificación con el Real Instituto Elcano, "a día de hoy aún no ha sido renovado", lamentan fuentes del Instituto.
Según ha podido saber este periódico, el Ministerio está barajando también prorrogar cinco años más la presencia del Real Instituto Elcano en esta sede, un asunto que, sin duda, contribuirá a limar las asperezas entre el Ministerio y el organismo.