La FGR continúa investigando el origen, propiedad y trazabilidad del combustible. El especialista energético Gonzalo Monroy señala que se encontraba en una terminal formal de almacenamiento y plantea interrogantes sobre su clasificación como huachicol. Esclarecer su procedencia dependerá del análisis documental y de las investigaciones en curso.
La terminal intervenida en San José Iturbide no era un punto clandestino de almacenamiento: se trata de infraestructura energética que cuenta con antecedentes regulatorios y capacidad autorizada para almacenar alrededor de 100 millones de litros. Mientras la FGR investiga la trazabilidad del combustible, especialistas advierten que todavía falta información para determinar que los 59 millones de litros asegurados sean producto de una operación ilícita.