Hay fechas que dividen la historia en un antes y un después. Hace veinticinco años, el 11 de septiembre de 2001, fue una de ellas. Para México, existe una pregunta que vale la pena plantear: ¿qué habría ocurrido si el país hubiera reaccionado de otra manera ante los atentados terroristas contra Estados Unidos? Eso es precisamente un ejercicio contrafactual: no pretende modificar la historia, sino utilizar lo que sabemos hoy para preguntarnos qué consecuencias pudieron derivarse de decisiones distintas y aprender de ello.
La relación entre Vicente Fox y George Bush no comenzó cuando ambos llegaron a la presidencia, sino algunos años antes. Fue en 1996 cuando se conocieron en Austin, Texas. Fox era gobernador de Guanajuato y Bush, gobernador de Texas. El Dr. Juan Hernández, entonces académico de la Universidad de Texas, fue el enlace para propiciar aquel encuentro. Lo que sería una reunión breve se convirtió en el inicio de una relación personal que años después tendría consecuencias para ambos países, buenas y no tan buenas, aunque nunca malas.