SEÚL, COREA DEL SUR- Pionyang ha aprovechado su alianza con Rusia para repuntar su economía y fortalecer a su Ejército, una posición reforzada desde la que encara los recientes intentos del presidente estadounidense, Donald Trump, por reabrir el diálogo, incluida su sorpresiva orden de reducir unas maniobras militares clave con Corea del Sur.
Este apoyo de Rusia ha reducido la presión sobre el mandatario norcoreano, Kim Jong-un, para buscar un alivio de las sanciones internacionales a diferencia de cuando se sentó a negociar con Trump en 2019, afirmó en un reciente análisis el titular de la Cátedra sobre Corea en el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), Victor Cha.