De recolector de basura a licenciado en Derecho. La historia de José Israel Hernández Chávez, un joven originario de Matamoros, Tamaulipas, llamó la atención por la manera en que consiguió terminar su carrera universitaria mientras mantenía un empleo con jornadas que podían extenderse hasta la noche.
Durante cuatro años, Hernández Chávez dividió sus días entre las aulas de la Universidad de Matamoros y el Departamento de Limpieza Pública de la ciudad. Su trabajo como fajinero, nombre con el que se conoce a quienes realizan labores de recolección, fue la principal fuente de ingresos con la que pagó su formación profesional.