La complejidad de la economía, los miles de variables en las que se basa el Banco Central Europeo (BCE) para ajustar el precio del dinero unos grados a derecha o a izquierda, esconden una verdad de sencillez extrema: depende de la guerra de Irán. La subida del precio del petróleo y el gas ha llevado al BCE a subir tipos este jueves por segunda vez en tres meses, llevando el precio del dinero desde el 2,25% al 2,5%, el más alto desde marzo del año pasado. En junio, cuando el BCE subió tipos por primera vez en tres años, persistía la incertidumbre sobre un posible acuerdo entre Irán y Estados Unidos que permitiera reabrir el estrecho de Ormuz. Tres meses después, los barcos que cruzan el estrecho se exponen a ser atacados, el brent está en 100 dólares y el gas natural europeo en 80 euros.
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