¿Alguna vez te has sorprendido hiperventilando en medio de un día de estrés, pensando que tomar bocanadas enormes de aire por la boca te salvará la vida? Déjame contarte un pequeño “chismecito” fisiológico: nos han vendido la idea de que llenar los pulmones a reventar por la boca nos llena de vitalidad, pero la ciencia básica dice exactamente lo contrario. De hecho, cuando inhalas ruidosamente por la boca y exhalas de golpe, estás saboteando a tus propias células.