El inicio de cada ciclo escolar representa uno de los compromisos financieros más complejos para los hogares en México. Durante el periodo reciente, el gasto asociado a la lista de útiles, uniformes y cuotas académicas ha experimentado un ajuste al alza que sobrepasa de forma considerable el índice de inflación general del país, obligando a los consumidores a reestructurar sus hábitos de compra y sus presupuestos.