La Unión Europea ha dicho “tomar nota” de la decisión de Islandia que, por un estrecho margen, rechazó este sábado volver a negociar su integración total en el espacio comunitario, para regocijo de las fuerzas más euroescépticas del Viejo Continente y, muy probablemente, del otro lado del Atlántico. Una decisión que Bruselas “respeta”, subraya la Comisión Europea en un más que escueto mensaje genérico enviado por un portavoz a periodistas —ni una sola declaración pública o mensaje directo de los máximos responsables europeos al respecto— porque, considera, no va a cambiar la situación actual: “Islandia seguirá siendo un aliado estrecho de la UE”, asevera el Ejecutivo europeo.
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