Sin que se sepa con certeza, se cree que la Feria de Saltillo inició a principios del siglo 18; lo cierto es que alcanzó, a lo largo de los años, gran renombre comercial.

Saltillo era una pequeña villa española con una población tlaxcalteca contigua y políticamente independiente, San Esteban de la Nueva Tlaxcala. Tras más de 200 años de convivencia y vecindad, ambas poblaciones hacían muchas cosas en común. Una de ellas era la famosísima feria del Saltillo, la tercera en importancia en la Nueva España, solamente por debajo de la de Acapulco y la de Jalapa.