Una amplia coalición de fabricantes de automóviles, proveedores y concesionarios está pidiendo al presidente Donald Trump que impida la entrada de automóviles chinos a Estados Unidos, intensificando la petición antes de la cumbre prevista entre ambos países la próxima semana, en la que podría participar el gigante chino de vehículos eléctricos BYD.
En una carta dirigida a Trump, a la que tuvo acceso Bloomberg News, la coalición afirmó que las barreras existentes que prohíben de facto la entrada de China al mercado automovilístico estadounidense son cruciales para mantener una competencia leal.
El grupo expuso los riesgos para la seguridad y las amenazas económicas que representan para Estados Unidos los automóviles chinos subvencionados y la tecnología de vehículos conectados.
Según la carta, “permitirles abrir una planta en el país les daría una ventaja en el mercado estadounidense a expensas de los fabricantes que operan aquí”. “La producción china localizada no contribuirá a los objetivos de la administración en materia de empleo manufacturero ni de seguridad nacional”.
¿Qué pidieron los fabricantes de autos a Trump?La carta, fechada el 17 de septiembre, fue firmada por grupos como la Alianza para la Innovación Automotriz, que representa a fabricantes de automóviles estadounidenses como Ford y General Motors, junto con fabricantes extranjeros como Toyota y Volkswagen.
Otros firmantes son Autos Drive America, el Consejo Estadounidense de Política Automotriz y la Asociación Nacional de Concesionarios de Automóviles.
Si bien los representantes de la industria ya habían solicitado a los legisladores que Estados Unidos mantuviera las restricciones a los automóviles chinos, este nuevo llamamiento directo a la Casa Blanca representa una escalada antes de la reunión prevista entre Trump y el presidente chino Xi Jinping en Washington.
En los últimos días, Trump generó inquietud en la industria automotriz estadounidense con comentarios que sugerían que podría estar dispuesto a permitir que una empresa automotriz china fabricara vehículos eléctricos en Estados Unidos si empleaba a trabajadores estadounidenses.
Trump pone nerviosos a fabricantes de autosNo era la primera vez que Trump daba señales de estar abierto a la posibilidad de que los fabricantes de automóviles chinos entraran en Estados Unidos.
A principios de este año, en Detroit, puso nerviosos a los fabricantes de automóviles estadounidenses cuando dijo que si los fabricantes chinos querían construir plantas en Estados Unidos, le “encantaría”.
El asunto cobró mayor urgencia esta semana después de que Bloomberg informara que funcionarios chinos están considerando incluir a BYD en una posible delegación empresarial que acompañaría a Xi en la cumbre de Washington. La lista no es definitiva y podría cambiar en el último momento.
Los fabricantes de automóviles chinos han experimentado un rápido crecimiento a nivel mundial, ganando terreno en mercados consolidados como Europa y acercándose cada vez más al mercado estadounidense.
El gobierno canadiense comenzó recientemente a permitir la entrada de algunos vehículos eléctricos chinos al país, mientras que los vehículos BYD se han vuelto comunes en México.
Actualmente, los vehículos chinos están prácticamente excluidos del mercado estadounidense debido a los elevados aranceles y a la prohibición del Departamento de Comercio sobre los sistemas de vehículos conectados procedentes de países adversarios de Estados Unidos.
Sin embargo, los fabricantes de automóviles quieren que el Congreso vaya un paso más allá y promulgue una prohibición permanente en Estados Unidos sobre los automóviles chinos y las tecnologías de vehículos conectados.