Sinaloa tendrá una nueva prisión, confirmó Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), como solución a la sobrepoblación de las cárceles y a la balacera al interior del penal El Castillo, en Mazatlán, donde murió un bebé de dos años y otras diez personas.

“Por instrucciones de la presidenta Claudia Sheinbaum, el gobierno de México construirá, con recursos federales, un nuevo centro penitenciario en Sinaloa”, escribió García Harfuch.

El funcionario aseguró que el nuevo penal será “moderno, seguro y con la infraestructura necesaria para fortalecer el control penitenciario”.

Luego de la balacera en la prisión de Mazatlán, las autoridades no informaron cuál fue la vulnerabilidad que permitió el ingreso de armas de fuego o si hubo funcionarios corruptos que permitieron y encubrieron los hechos.

¿Qué pasará mientras termina la construcción de la nueva prisión en Sinaloa?

Mientras se concreta el proyecto, que podría demorar años por el proceso de licitación, los permisos y la construcción del inmueble, el penal de Mazatlán será reforzado con elementos de la Guardia Nacional y personal del Órgano Administrativo Desconcentrado Prevención y Reinserción Social, que depende de la SSPC.

La ubicación exacta de la próxima cárcel no se reveló hasta el momento, pero Omar García agradeció a Graciela Domínguez, gobernadora interina, por “aportar los terrenos necesarios”.

Anteriormente, la gobernadora reveló que se construirá en Culiacán, Sinaloa, donde ya se estudian terrenos, aunque todavía se define el presupuesto y no se anunció cuándo comenzarán las obras.

¿Qué pasó en el penal de Mazatlán?

En el penal El Castillo, en Mazatlán, el jueves fallecieron nueve reclusos y un niño que acudía a una visita familiar, mientras que otros 16 internos resultaron heridos.

Se utilizaron armas de fuego, según las autoridades, que desplegaron fuerzas estatales y federales para recuperar el control del recinto. Menos de un día después, el viernes 9, dos presos murieron en otra disputa violenta.

La Fiscalía investiga el origen de la violencia y cómo ingresaron las armas a esta cárcel.

Los episodios no son aislados, ya que el 24 de septiembre murieron otros dos internos en El Castillo y el 31 de mayo siete presos fueron asesinados en Aguaruto, en Culiacán, según la Fiscalía estatal.

Un diagnóstico de 2025 de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos calificó a El Castillo con 5.25 sobre 10 y detectó insuficiencia de custodios, actividades ilícitas y carencias en la prevención de incidentes violentos.

Con información de EFE.