Salvador Illa volvió a ganar su tercer Debate de Política General. No tanto por méritos propios, sino porque tanto Junts como el resto de los grupos estaban más pendientes de los dos decretos de vivienda que van este viernes al Congreso de los Diputados. Junts se lo puso fácil con una exótica propuesta de reprobación, que carecía de base política y que además era la primera vez que se hacía contra un presidente de la Generalitat. La moción decayó tras el respaldo de ERC y los Comunes al PSC y el presidente. No hubo más.
Illa presentó sus propuestas políticas y las dosificó. El primer día, las de vivienda. El segundo, la de endurecer las penas por la tenencia ilícita de armas. La victoria de Illa tuvo además lugar un 1 de octubre y con Junts acongojado por el trágala que le esperaba en Madrid con los decretos sobre el alquiler.
La reprobación de un presidente de la Generalitat carecía de precedente parlamentario. Si hubiese prosperado, no quedaba claro qué tenía que pasar a continuación. Y quién podría haber implementado sus consecuencias. Según lo visto estos tres días en el Parlament, Cataluña tiene un proyecto y es el del PSC. El resto se limitó a una foto en las afueras del Parlament, recordando que este jueves hacía nueve años de la consulta ilegal del 1 de octubre. La imagen la encabezó el presidente del Parlament, Josep Rull (Junts), y participaron las formaciones independentistas.
Pero la negociación entre grupos para transaccionar propuestas de resolución ya carecía de verdadero interés político. Ya había quedado que ERC apoyaba la continuidad de Illa al frente de la Generalitat, aunque gobierne en solitario. También quedó en evidencia que, por mucho que Junts asegure que “Illa es el peor presidente de la era moderna en Cataluña”, no está dispuesto a proponer una moción de censura: porque carece de los votos necesarios para que prospere y porque, aunque no lo reconozcan de manera pública, les conviene que Illa siga como presidente al menos hasta que Carles Puigdemont pueda hacer efectivo su regreso con la amnistía.
Victoria aseguradaCon estos mimbres, Illa tenía la victoria asegurada. Aunque no podía sospecharse que fuera a ser tan fácil, con el secretario general de Junts, Jordi Turull, vagando por los pasillos del Parlament incómodo cada vez que le preguntaban por qué iba a votar Junts en los decretos sobre la vivienda este viernes. Con la tensión política en Madrid, el debate sobre política general en Cataluña había pasado a un segundo plano.
Con los decretos de la vivienda al límite, el debate en el Parlament perdió peso
En las propuestas de resolución de todos los grupos, incluyendo los independentistas, no hay ninguna propuesta que enlace ni con el 1 de octubre ni con las propuestas de la ANC de volver a echar un pulso al Estado con motivo de los diez años de la consulta del procés. Illa se pasó años pidiendo que Cataluña pasase página. Tras este debate de política general, todo apunta a que también los independentistas las han pasado definitivamente.
Premio de consolaciónPara la oposición, el premio de consolación es la reprobación de dos consejeras, la de Territorio, Silvia Paneque, por los problemas de movilidad de Cataluña; y la de Educación, Esther Niubó, por las huelgas de profesores y los problemas con el informe Pisa. Pero la conclusión es que Illa vuelve a salir indemne y que tiene presupuestos para este 2026. La titular de Interior, Núria Parlon, también fue reprobada.
Los Comunes encontraron un hueco para marcar perfil en este momento, cuando sus bases están volcadas en las movilizaciones por los decretos de la vivienda. El Parlament tumbó la nueva propuesta estrella del Ejecutivo catalán en vivienda para la compra compartida de pisos para personas mayores y con rentas bajas, por culpa de la abstención de los Comunes. Sin embargo, al ser solo una propuesta de resolución, Illa podrá sacarla adelante en un futuro.