El senador Enrique Inzunza Cázarez anunció su separación del grupo parlamentario de Morena para continuar ejerciendo su cargo de manera independiente, pero sin solicitar licencia, decisión que provocó el deslinde de la dirigencia nacional del partido y nuevos llamados para que deje temporalmente el Senado y enfrente las investigaciones en su contra.
Te puede interesar: Vecinos luchan contra obra ilegal en Lomas de Virreyes
Tras su anuncio, la dirigencia del partido guinda adelantó que la permanencia del senador como militante será revisada con la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de Morena.
La salida de Inzunza ocurre un día después de que la presidenta Claudia Sheinbaum considerara que él y los otros funcionarios sinaloenses investigados por la Fiscalía General de la República (FGR) deberían separarse de sus cargos, y tras la segunda licencia indefinida solicitada por el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, apenas 34 horas después de haberse reincorporado.
Inzunza enfrenta una acusación formal en Estados Unidos por presuntos delitos relacionados con narcotráfico y armas, mientras que la FGR mantiene abierta una investigación relacionada con los señalamientos contra él y otros funcionarios sinaloenses.
En una carta fechada en Culiacán y dirigida al coordinador de Morena en el Senado, Ignacio Mier Velazco, el legislador aseguró que desde hace cuatro meses enfrenta una campaña de señalamientos que atribuyó a intereses políticos y a información difundida desde una oficina del Departamento de Justicia de Estados Unidos.
El senador calificó los señalamientos como parte de una estrategia de lawfare y los relacionó con la polémica por la actuación de agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en Chihuahua, asunto por el que señaló a la gobernadora María Eugenia Campos y que previamente llevó a la tribuna del Senado.
Inzunza y MorenaTambién sugirió que detrás de las acusaciones existiría un intento por afectar a quien describió como la persona con “mayor liderazgo moral y político de la nación”, sin mencionar expresamente al expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Tras conocerse la decisión, la presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel, afirmó que el partido no tuvo conocimiento previo de la salida del legislador y señaló que sus actuaciones ya no serán responsabilidad del movimiento.
Montiel consideró que Inzunza debió solicitar licencia para enfrentar las investigaciones, como ocurrió con Rocha Moya.
La dirigente sostuvo que, a partir de su salida del grupo parlamentario, “sus opiniones y sus acciones serán exclusivamente bajo su actividad personal… La comisión es la que decide, define estatutariamente quién es militante y quién ya no lo es. Hay unas medidas cautelares previas para, en su caso, darle debido proceso de manera interna”, explicó.
Por separado, Imelda Castro, quien ayer fue nombrada coordinadora estatal de Morena en Sinaloa, cuestionó que Inzunza haya decidido abandonar la bancada, pero conservar su escaño y, con ello, el fuero constitucional.
“Lo congruente es que pida licencia esté donde esté, en partido político o grupo parlamentario que sea. Él debería; si no, como dice el dicho, el que nada debe nada teme. ¿Por qué aferrarse al fuero constitucional? Entonces debe pedir licencia”, afirmó.
Consultado por 24 HORAS, el politólogo Gustavo López consideró que Inzunza forma parte del grupo político de Rubén Rocha y que todavía cuenta con margen para maniobrar y evitar, por ahora, solicitar licencia ante las presiones internas de Morena.
Te puede interesar: Roban tesoro de 1 millón de euros de la edad de Bronce en museo español
Sin embargo, advirtió que su permanencia en el Senado podría ser temporal: “es posible que Inzunza se vuelva a ausentar del Senado, y no es descabellado que pida licencia. Las presiones al interior de Morena para que lo haga se van a incrementar”.