¿Los Niños Héroes de verdad existieron? Detrás de la Batalla en el Castillo de Chapultepec, hay contradicciones y hechos no comprobados.

Este domingo 13 de septiembre se conmemora el Día de los Niños Héroes, fecha en la que ocurrió “una batalla que simboliza la resistencia en contra de la invasión norteamericana”, según el Gobierno de México, pero, ¿qué pasó realmente en la llamada Batalla de Chapultepec?

Para empezar, los Niños Héroes sí existieron, pero no eran niños, sino adolescentes, y ese es uno de los principales mitos sobre ellos, según explica un boletín de la UNAM.

Las contradicciones de los Niños Héroes: ¿Juan Escutia sí participó en la Batalla de Chapultepec?

Una de las principales polémicas es la historia de Juan Escutia y cómo se arrojó con la bandera de México. La Secretaría de Educación de Nayarit, donde nació Juan Escutia, argumenta que el joven de 20 años tomó el lábaro patrio, se envolvió en él y se lanzó al vacío para que los rivales no lo tomaran. No obstante, Carmen Vázquez, del Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), señala que hay dudas de la hazaña debido a falta de documentación.

Para empezar, la Secretaría de Educación de Nayarit reconoce que Juan Escutia no era un alumno consagrado. Por su edad, no había sido aceptado formalmente al momento del ataque, pero señala que sí estuvo en aquellos hechos históricos.

Vázquez explica que no es posible confirmar la participación de Escutia, “cuya estancia en esa institución está en duda por la falta de documentación”.

La especialista de la UNAM señala que aunque Juan de la Barrera ya no era estudiante del Colegio Militar, él regresó a combatir tras el inicio del conflicto con Estados Unidos en julio de 1847.

El cambio de versiones sobre los Niños Héroes

Otro punto importante sobre los Niños Héroes es quién contó su historia. La mayoría de testimonios de la Batalla de Chapultepec son del expresidente Miguel Miramón, un cadete de 16 años que también defendió el Colegio, pero cayó prisionero.

“El mejor general de los ejércitos conservadores, luego fusilado en el Cerro de las Campanas al lado del Emperador Maximiliano, mencionó a seis de sus compañeros caídos en la Batalla de Chapultepec, durante un mensaje patriótico con motivo del aniversario de la Independencia, el 16 de septiembre de 1851″, explica el documento de la UNAM.

Tras el mensaje de Miramón, los nombres de los Niños Héroes no se volvieron a mencionar sino hasta 1871, pero con contradicciones. Las primeras versiones oficiales contaban que fue Agustín Melgar quien se lanzó con la bandera.

Aproximadamente 10 años después, el expresidente Manuel González reconoció a los jóvenes con un obelisco en el Castillo de Chapultepec, sitio donde se grabó la Película ‘Bardo’, de Alejandro González Iñárritú, que hace referencia a los Niños Héroes.

Para ese año, la versión cambió a que Fernando Montes de Oca se había lanzado con la bandera, aunque años después se definió, sin documentación probatoria, que Juan Escutia protagonizó ese episodio.

En 1947, 100 años después de la batalla, ocurrió otra polémica: La presentación de los restos de los Niños Héroes.

Las autoridades, de acuerdo con Berta Flores, presentaron esqueletos masculinos que supuestamente pertenecían a los seis jóvenes y fueron ratificados por una comisión conformada por historiadores militares, antropólogos y Alberto María Carreño, profesor de la Facultad de Filosofía y Letras.

Aunque las autoridades aseguraron que sí eran los restos de los seis Niños Héroes de Chapultepec, no hubo prueba científica que lo confirmara. Carmen Vázquez declaró que los cuerpos de los combatientes “seguramente fueron a dar a la fosa común”, y los restos presentados en 1947 fueron depositados en el Altar a la Patria en 1951.

¿Cómo fue la Batalla de Chapultepec de 1847?

La versión oficial indica que el 12 de septiembre de 1847, Estados Unidos bombardeó el Castillo de Chapultepec, que era sede del Colegio Militar, en un ataque que duró cerca de 14 horas.

Un día después, y a la espera de una toma del Colegio, los alumnos se sumaron a la lucha por la defensa del Castillo, pese a que a las 6:00 horas les dieron la orden de abandonar la fortificación, que servía para la formación de militares desde 1843.

Los jóvenes no estuvieron solos. El Batallón de San Blas (conformado por adultos) llegó en apoyo pero tarde, y no pudieron pasar de la primera rampa del Castillo. La ofensiva norteamericana mató a la mayoría de sus integrantes.

Los Niños Héroes resistieron hasta las 10:00 horas, cuando se confirmó que los generales Quitman, Worth y Pillow tomaron el Castillo y terminaron con su resistencia.

Ni tan ‘Niños’ Héroes: ¿Cuántos estuvieron en aquella batalla?

Los Niños Héroes no eran solo los seis que nos enseñaron en la primaria. En total, fueron aproximadamente 25 jóvenes que decidieron luchar y morir en sus puestos.

De acuerdo con el Instituto Mexicano de Estudios Estratégicos en Seguridad y Defensa Nacionales, esta era la edad de cada uno de los Niños Héroes al morir:

  • Vicente Suárez, asesinado en el vigía del mirador: 17 años, aunque la UNAM asegura que tenía 14.
  • Agustín Melgar, asesinado en la biblioteca del Colegio Militar: 18 años.
  • Fernando Montes de Oca, asesinado en la plaza de armas: 18 años de edad, de acuerdo con el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).
  • Francisco Márquez, también asesinado en la plaza de armas: 13 años, de acuerdo con la UNAM.
  • Juan de la Barrera, asesinado en la fortaleza exterior del Castillo: 19 años.
  • Juan Escutia, quien supuestamente murió tras lanzarse envuelto con la bandera: 20 años.

Carmen Vázquez explica que no se les puede considerar niños debido al contexto. “En el siglo XIX, cuando aún no se descubría la penicilina y una persona de 60 años estaba cercana a la muerte, alguien de entre 13 y 20 años ya no era un infante, sino un joven con la capacidad de tomar decisiones e incluso casarse”.

¿Por qué es importante la historia de los Niños Héroes?

Las contradicciones sobre las historias sobre los Niños Héroes sirven para reflexionar, según Carmen Vázquez, quien afirma que anécdotas como estas apelan a la pureza de los niños y su incorruptibilidad.

También se debe considerar que la invasión de Estados Unidos fue un episodio de “humillación” tras los golpes en Cerro Gordo, Churubusco y Molino del Rey, sumado a la pérdida de Alta California, Nuevo México y parte de Tamaulipas, así que había que “rescatar a los héroes y reconocer sus hazañas”, indica la especialista.

“¿Qué mejor para construir una leyenda, para crear símbolos nacionales, tan necesarios para nuestra historia?”, cuestionó la académica.

Sin embargo, sus cambios en las versiones y que solo se reconozca a seis jóvenes en la historia oficial son un punto a debatir.

Las académicas de la UNAM mencionaron que en los años ochenta se planteó “no repetir falsedades históricas”, especialmente porque no hay fuentes que confirmen que un cadete se lanzó del Castillo de Chapultepec con la bandera.

Como respuesta, el gobierno del expresidente Carlos Salinas de Gortari impidió que se cambiara la versión oficial, e incluso los mencionó en una ceremonia del Grito de Independencia.

Aunque aún existen polémicas relacionadas con los Niños Héroes, la UNAM consideró que, en mediano plazo, los mitos generados por la falta de conocimiento y documentación desaparecerán, y las expertas confían que en el futuro algún gobierno apostará por la verdad histórica y reconocerá a todos los jóvenes que participaron en la batalla sin reducirlos a “niños”.

Pese a las contradicciones, Berta Flores Salinas, del Colegio de Historia de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, explicó que “debe reconocerse la lucha de un grupo de jóvenes que ofrendó su vida para defender a la patria”.

¿Tú qué opinas? ¿Vale la pena que aún se cuente esta historia de los Niños Héroes como la conocemos en la primaria?