El problema central de la crisis de Ceuta es cada vez más evidente. El Gobierno busca espacios para albergar a los inmigrantes lo más rápido posible, para poder acelerar las filiaciones y, por tanto, las devoluciones. Pero los espacios más fáciles, que ya tienen baños y alcantarillado, como los polideportivos y otros emplazamientos similares en zonas habitadas, son rechazados sistemáticamente por la ciudad, liderada por el popular Juan Jesús Vivas. El veterano líder ceutí incluso llegó a amenazar este martes con encerrarse en los polideportivos y animar a la gente a hacerlo si el Ejecutivo de Pedro Sánchez los intentaba usar. “Si quieren usar los polideportivos, me voy a encerrar ahí, y todo el que quiera venir conmigo”, dijo.

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