Endeudarse puede impulsar el desarrollo, pero hacerlo sin mejorar los servicios ni crear capacidades productivas significa trasladar a las familias una cuenta cada vez mayor. El Paquete Económico 2027 debe discutirse más allá de los porcentajes, los balances y las estimaciones macroeconómicas. Detrás de cada cifra hay decisiones que afectan el presente de las familias y comprometen el futuro del país. Una de las más importantes es la deuda pública: aunque el déficit proyectado disminuya ligeramente, México seguirá debiendo más.

Los propios Criterios Generales de Política Económica estiman que el saldo de la deuda pasará de poco más de 20 billones de pesos en 2026 a aproximadamente 21.6 billones en 2027. En un sólo año aumentará más de 1.5 billones, es decir, 1 millón y medio de millones de pesos, una cantidad superior a todo el presupuesto anual previsto para salud y también mayor que el gasto destinado a educación.