Ya moneda corriente en Argentina, Javier Milei logró impresionar en España con el despliegue de su estilo habitual: insultos para periodistas, políticos y adversarios ideológicos. Se ensañó especialmente con el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, a quien calificó de “impresentable dictador”, “corrupto” y “autoritario Pedrito”. Sánchez, preparado para sacar rédito de su antagonismo con el ultra, le devolvió las provocaciones con una alusión particularmente irónica. “Aprovechando que voy en el coche, camino de Burgos, para escuchar este temazo argentino. ¡Me encanta!”, escribió en sus redes sociales. La canción elegida fue Fanático, de la cantante argentina Lali Espósito, convertida en una suerte de himno de oposición al presidente argentino.
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