Los responsables del Hospital Ramón y Cajal admitieron que cambiaron la lista de espera a espaldas de los cirujanos, durante una reunión de crisis el jueves, 48 horas después de que EL PAÍS diera la noticia sobre esa polémica modificación. El audio de esa sesión, obtenido por este diario, desmonta la acusación de la presidenta Isabel Díaz Ayuso al cirujano Luis Alberto Martos, uno de los cuatro médicos denunciantes de esas alteraciones. “Acordamos que las prioridades preferentes pasarían a normales”, dijo uno de los mandos del hospital, quien defendió como legítima esa intervención. La grabación también deja en evidencia la mala situación de la sanidad pública: pocos recursos y objetivos incumplidos.
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