Continuamos con la revista estudiantil El Ateneo, modelo editorial de su época y quizás la única publicación de estudiantes que logró ver la luz durante casi tres décadas consecutivas.

Concebida desde sus orígenes como publicación científico-literaria, siempre dedicó secciones distintas y bien definidas a colaboraciones literarias y artículos científicos. Estas aparecían después de la página inicial con el indicador de la revista y el editorial; a continuación se abría el espacio de anuncios, a veces repartido entre las páginas iniciales y finales, y en alguna ocasión prolongado hasta la contraportada.