Las protestas ciudadanas que han brotado en los últimos días en Ceuta se han frenado en las últimas horas por temor a que sus marchas y reclamaciones se vinculen con actos violentos o acciones de grupos ultras. Los ceutíes llevan tres días saliendo a sus calles para pedir la expulsión inmediata de los miles de inmigrantes que malviven en la ciudad desde la gran entrada del pasado 30 y 31 de julio y que han puesto patas arriba sus vidas, haciéndoles sentir inseguros e impidiéndoles llevar una vida normal, ya que se han establecido en numerosos espacios públicos de esta ciudad de 19 kilómetros y 84.000 habitantes, como parques infantiles o zonas de recreo, donde hacen vida, dormitan o se asean.

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