Los documentos de la crisis migratoria de Ceuta desclasificados por el Gobierno este miércoles recogen cómo los servicios de inteligencia y la Guardia Civil advirtieron el 30 de julio, día en el que accedieron miles de migrantes a la ciudad autónoma, de la pasividad de las autoridades marroquíes y de su falta de efectivos al otro lado de la frontera. Un correo de la Jefatura de Información de la Guardia Civil, encargada de la seguridad pública y la inteligencia, contemplaba entre las posibilidades de ese cambio de actitud, desde el factor sorpresa a una reacción “ante eventos políticos recientes”, como la reunión del presidente del Gobierno de España con Argelia o la sentencia del Tribunal Supremo que prohibió las devoluciones en caliente de los inmigrantes que intentan entrar a nado en Ceuta y Melilla.
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