Críticas a la oposición, ningún reconocimiento de errores y un llamamiento a la calma tras los altercados del jueves en Ceuta. En su primera intervención en el Congreso por la crisis migratoria, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, repitió buena parte de la información que ya había facilitado en sus anteriores comparecencias públicas sobre el despliegue de su departamento y evitó en todo momento referirse a su enfrentamiento con la titular de Defensa, Margarita Robles, a cuenta de la supuesta alerta previa que transmitió el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) sobre una entrada masiva de migrantes irregulares los días 30 y 31 de julio. Solo en el turno de réplica se ha referido a esta polémica, en este caso para insistir en que nadie alertó de lo que finalmente ocurrió.

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