Se cumplen tres semanas de la llegada a nado de 80.000 migrantes a la ciudad de Ceuta, un aluvión que puso al borde del colapso a la ciudad autónoma española y alteró el día a día de sus 83.600 habitantes. La situación está lejos de normalizarse. En este tiempo, el cruce de acusaciones entre el Gobierno central y el de la ciudad autónoma (del PP) por la gestión de la crisis ha sido habitual, pero también hay críticas en el seno del PSOE. Dos diputados socialistas de Ceuta han marcado distancias con el Ejecutivo y reclaman que actúe y cumpla con lo prometido por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, que en su visita a Ceuta indicó que no se quedaría ningún migrante en la ciudad. Melchor León (Ceuta, 34 años) es vicepresidente primero de la Asamblea de Ceuta y uno de los miembros del PSOE ceutí que acusa al Gobierno de Pedro Sánchez de no afrontar la situación con la contundencia necesaria, afirma en entrevista telefónica con EL PAÍS que lo sucedido fue “una invasión por parte de Marruecos” y denuncia haber recibido amenazas por sus críticas al Ejecutivo.
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