Que los 27 estén dispuestos a mostrar ahora la solidaridad con España por Ceuta que no manifestaron al comienzo de la crisis migratoria en la ciudad autónoma, no quiere decir que le hayan perdonado a Pedro Sánchez ir a contracorriente en una de las cuestiones más candentes ante un cargado año electoral donde el avance de la extrema derecha está marcando la agenda. En el segundo día de su cita en Bruselas, algunos de los líderes europeos que más defienden una política migratoria más dura, empezando por las primeras ministras de Italia y Dinamarca, quieren aprovechar el debate migratorio previsto en la cumbre para recriminar al gobernante socialista su política de regularización de cientos de miles de inmigrantes, adelantan fuentes diplomáticas.

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