La Audiencia Nacional estudia la solicitud de extradición de un sacerdote español de 50 años reclamado por un presunto delito de “abuso sexual infantil agravado”. El religioso se encuentra en prisión provisional tras su arresto en Valladolid. El padre Francisco Javier G.B. fue denunciado por los Legionarios de Cristo al tener conocimiento del relato de la madre de un menor al que sacaba de clase para realizar los hechos investigados en un colegio mexicano de Guadalajara.
Según la documentación a la que ha tenido acceso El Confidencial, el sacerdote fue detenido el 19 de marzo en Valladolid, donde reside su familia. Un juzgado de Jalisco había pedido su detención a efectos de extradición en noviembre del año pasado. Las autoridades mexicanas le acusan de un delito que contempla hasta seis años de cárcel por realizar un acto “erótico sexual sin llegar a la cópula”. En este caso, incluyen el agravante por aprovecharse de una posición de autoridad. La pena podría llegar hasta los 10 años de prisión.
Los hechos descritos se remontan a diciembre de 2022. El menor tenía entonces nueve años y era alumno de un colegio ubicado en Jalisco. El padre Francisco Javier G.B. era el capellán y se personó en su clase, donde estaba impartiendo la asignatura de inglés y pidió a la profesora que saliera el niño.
Se lo llevó a su despacho y, según el relato del menor, el padre “tenía el pene erecto”. Se acercó a la víctima y le pidió que se pusiera de espaldas. “Se agachó y le puso el pene en las nalgas e hizo movimientos fuertes hacia adelante en continuadas veces”, narra la denuncia. Antes de irse del despacho, el padre le advirtió que no dijera nada o su madre “se moriría”. También le dijo que él podría saber si lo contaba aunque no estuviera presente. Las autoridades mexicanas reportan al menos un segundo episodio similar.
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EFESegún los testimonios recibidos por la Diócesis los hechos habrían ocurrido "cuando las personas denunciantes eran menores de edad"El 30 de octubre de 2025, el apoderado legal de los Legionarios de Cristo acudió a presentar una denuncia escrita ante la Unidad de Investigación Especializada en Delitos cometidos en Agravio de Niñas, Niños y Adolescentes de la Fiscalía de Jalisco. Este responsable de la Legión puso los hechos en su conocimiento tras el relato de la madre del menor comunicado internamente.
La mujer contó que en ocasiones el padre puso su pene descubierto en la espalda de su hijo, al que también le tocó las partes íntimas. La familia había desarrollado un lazo de confianza con el padre, al que le habían pedido que fuese el padrino de comunión del menor. La madre corroboró su denuncia ante la Fiscalía en noviembre de 2025. Tuvo que sacar a su hijo del colegio y dejar inconcluso el curso de segundo de primaria. También comenzó a recibir terapia psicológica.
El niño no le quería contar nada a su madre porque temía que se muriera, como le dijo el detenido
A esta mujer le saltó la alarma de que algo pasaba al ver un cambio de actitud en el menor con el sacerdote. El niño no le quería contar nada a su madre porque temía que se muriera, como le dijo el detenido. Fue a su abuela y a la psicóloga a las que les contó lo que había pasado. Según la documentación, la madre reportó que había recibido presiones de los Legionarios de Cristo para que retirase la denuncia. Cuenta que le amenazaron con emprender acciones contra ella y que su hijo no sería admitido en ningún otro colegio.
Sin embargo, la familia siguió adelante y el 3 de noviembre el menor declaró también ante la Fiscalía. Manifestó ser consciente de que estaba ante las autoridades porque “alguien le había molestado en sus partes, indicando que sabe que hay partes privadas del cuerpo”. Contó que el padre Francisco Javier iba “todos los días” a buscarle a clase, la primera vez pocos días después de su primera comunión. Contó las veces que el sacerdote le llevó hasta su despacho y que siempre cerraba el pestillo por dentro.
El padre del menor también aportó su testimonio. Narró que él se enteró porque escuchó a su hijo contárselo a una amiga suya. Añadió que el niño decía sufrir dolores de cabeza y que se orinaba por las noches en la cama y no quería ir al colegio. En su caso indica que el colegio les llamó para mantener una llamada grupal con el abogado de los Legionarios de Cristo y otros responsables, donde se les mostró apoyo y se les garantizó una investigación.
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Europa PressLa investigación por presuntos abusos a alumnas de 15 y 16 años durante un viaje en crucero indaga si una pareja suministró sustancias en bebidas; un juzgado de Barcelona dirige diligencias abiertasEl expediente del caso incluye un informe psicológico sobre el menor. Concluye que su “afectación emocional es compatible con características en niños que han sufrido abuso y/o agresión sexual, aunado a que quien comete el abuso es una figura de autoridad para el niño”.
Tras su arresto, el cura ingresó en prisión provisional, donde se encuentra todavía. El miércoles pasado se celebró la vista de extradición en la que su abogado, Armando Palmerín, pidió la puesta en libertad. Este periódico ha tenido acceso al escrito que presentó en agosto para exonerar a su cliente.
El letrado alega que en las fechas señaladas por el menor, el sacerdote no estaba en el colegio. Niega también que exista riesgo de fuga dado que tenía un billete para volver a México días después de su detención. Apela a su arraigo familiar y a que tiene domicilio conocido. Aporto diversos documentos para acreditarlo, incluido un abono transporte. La Fiscalía y los representantes de México informaron a favor de la extradición y en contra de su libertad provisional.