El jueves pasado, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) revisó ligeramente a la baja sus proyecciones de crecimiento para 2026 en Latinoamérica y el Caribe a 2.2 por ciento desde 2.3 por ciento estimado cuatro meses antes.
Según el organismo regional de las Naciones Unidas, con sede en Santiago de Chile, dicho crecimiento estaría por debajo del 2.4 por ciento registrado en 2025, para recuperarse moderadamente hasta llegar al 2.5 por ciento en 2027.
Advierte que, de confirmarse estas proyecciones, la región completaría cinco años consecutivos con una expansión promedio cercana al 2.3 por ciento, insuficiente para elevar de manera sostenida el ingreso por habitante, cerrar las brechas de desarrollo y ampliar significativamente los espacios de política.
No sólo eso, sino que el crecimiento esperado para 2026-2027 es insuficiente para salir de la trayectoria de bajo crecimiento observada por más de una década.
La Cepal estima que México crecerá 1.3 por ciento este año, lo que representa una revisión a la baja desde el 1.5 por ciento pronosticado en abril pasado.
El crecimiento estimado para la economía mexicana en 2026 implica un repunte respecto al de 0.5 por ciento observado en 2025.
Para 2027, la Comisión anticipa un crecimiento económico de México de 1.9 por ciento.
El escenario estimado para este año y el próximo está por arriba del consenso de los analistas encuestados por el Banco de México, el IMEF y Citi, que anticipan crecimientos de 1.2 y 1.8 por ciento, respectivamente
Aun así, el organismo regional identifica a nuestro país como uno de los que se mantiene en la trampa de bajo crecimiento.
“Desafortunadamente, México es uno de los países que está en esa trampa desde 1990”, dijo José Manuel Salazar-Xirinachs, secretario ejecutivo del organismo, en la presentación de su Estudio Económico de América Latina y el Caribe 2026.
Además, “en los últimos años, desde 2024, México ha estado por debajo del crecimiento promedio de la región”.
Refirió que entre 1990 y 2025, la economía mexicana registró un crecimiento anual promedio de 2 por ciento, mientras que en América Latina fue de 2.4 por ciento.
Si bien entre 2014 y 2023, el crecimiento promedio de México fue de 1.5 por ciento, por encima del promedio regional de 0.9 por ciento, en los últimos años la economía mexicana ha pasado por un ciclo de bajo crecimiento, de 1.5 por ciento en 2024 y sólo 0.5 por ciento en 2025 –que fue el primer año completo del gobierno de la presidenta Sheinbaum–, comparado con el 2.4 por ciento del promedio regional en ambos años.
“Para superar la trampa de baja capacidad para crecer, necesitamos elevar la inversión y la productividad y, al mismo tiempo, avanzar hacia una formalización productiva”, señaló Salazar-Xirinachs desde Santiago.
El organismo regional atribuye el lento dinamismo a la escasa inversión, la baja productividad y la elevada informalidad.
Las proyecciones de la Cepal muestran diferencias importantes entre países latinoamericanos, pues algunas economías mantendrían un crecimiento relativamente dinámico y otras continuarían enfrentando un desempeño bajo.
Venezuela (6.5 por ciento), Nicaragua (4.5), Panamá (4.4), Paraguay (4.3), República Dominicana (4.0) y Guatemala (4.0) liderarán el crecimiento económico en 2026, según las nuevas proyecciones de la Cepal.
A media tabla están El Salvador (3.9 por ciento), Costa Rica (3.7), Honduras (3.5), Argentina (3.3), Perú (3.2), Colombia (2.6), Ecuador (2.4) y Brasil (2.2), que está en el promedio regional.
Al fondo de la tabla, pero aún con cifras positivas, están Chile (1.6 por ciento), Uruguay (1.5), México (1.3) y Bolivia (0.5), mientras que Haití (-1.9) y Cuba (-10.3 por ciento) son las únicas economías que decrecerán este año, indicó el Estudio Económico.
Asumiendo que se cumplieran las expectativas de la Cepal para 2026 y 2027, México tendría un crecimiento promedio anual en el periodo 2025-2027 de 1.2 por ciento, prácticamente la mitad de lo que crecería la economía regional en el mismo trienio.
El tema de fondo es que el país no crece lo suficiente y no encuentra la salida de la trampa de baja capacidad para crecer.