Soneto con reloj de arena
Polvo es el hombre, y siéndolo regresa
al polvo, su principio y su retorno.
Éste, señores, es viaje redondo:
en polvo empieza el hombre, en polvo queda.
*
El tiempo es polvo que sepulta todo.
Las cosas que ahora son, las venideras
y las que fueron, todas están muertas,
y cae polvo de tiempo en sus despojos.
*
Si hombre y tiempo son polvos de algún lodo,
y si todo es de tierra (hasta la Tierra),
tengo, pues, mi final bien aprendido:
*
cuando a mi polvo se le acabe el polvo
yo iré dentro de ti, reloj de arena,
marcando el polvo en polvo convertido.
AFA
¡Hasta mañana!...