El rey Harald V de Noruega ha fallecido este viernes en Oslo a los 89 años. Padecía una anemia hemolítica, y había sido ingresado en agosto en el hospital para tratarse de una acumulación de líquido provocada por la cortisona que tomaba para contenerla. Al final, tuvo una infección bacteriana en la sangre. El monarca llevaba desde 1991 en el trono junto con su esposa, la reina Sonia, y siempre había dicho que solo abdicaría si su salud no le permitía seguir adelante. Consideraba que su tarea era hasta la muerte, lo mismo que la soberana británica, Isabel II, fallecida a los 96 años en 2022.

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