El caracol ‘Papapoya’ se proclamó este domingo vencedor de la 40.ª edición de la prueba de arrastre de caracoles de Tricio (La Rioja), al cubrir 82 milímetros en seis minutos mientras tiraba de una lata de espárragos de 230 gramos, pese a pesar solo 6 gramos.

El singular certamen, integrado en las fiestas de San Bartolomé y disputado en el frontón municipal, reunió a 76 gasterópodos, según detalló a EFE el responsable del evento, Pedro Julián Alegría.

La cita, de gran arraigo, congregó a numerosos espectadores que alentaron a los concursantes, en su mayoría niños del municipio y de pueblos próximos.

En años con hasta 150 pequeños inscritos, eran ellos quienes recolectaban los caracoles en las huertas. Esta vez, Alegría tuvo que facilitar los ejemplares tras reunir varias decenas a lo largo de la semana.

El caracol ganador compitió en dos mangas durante la jornada, por lo que sus dos "pilotos", ambos jóvenes de Tricio, se repartirán los 40 euros del primer premio.

El segundo puesto, dotado con 30 euros, fue para ‘Estrella de purpurina’, con 76 milímetros; mientras que ‘Rocky’ obtuvo 20 euros al completar 45 milímetros.

Caldero, "encostrao"... Arroces poco conocidos que puedes probar en Madrid

María RománLa capital reúne restaurantes donde descubrir recetas arroceras de distintos rincones de España, desde Alicante o Cataluña hasta la costa de Cartagena

Las marcas de este año quedaron lejos del récord histórico del certamen, fijado en 2001 por una niña de Sevilla, cuyo caracol alcanzó una “plusmarca mundial” de 265 milímetros.

Faltan caracoles autóctonos

Alegría advirtió de la práctica desaparición del caracol autóctono —posiblemente por el clima o el uso de plaguicidas—, lo que ha propiciado la presencia de numerosas caracolas navarras que, una vez en carrera, “no se mueven”.

La Guardia Civil interviene 146 kilos de cigala sin trazabilidad en un coche que partió del puerto de Cariño (A Coruña)

Europa PressLos agentes del Instituto Armado detectaron la llegada de una embarcación pesquera que atracó frente a la lonja del puerto coruñés; la mercancía intervenida fue entregada al Banco de Alimentos

Para la salida, el organizador fija con una gota de pegamento instantáneo un hilo de bramante al caparazón, que se conecta a una lata de conservas.

Con ese lastre, los competidores deben recorrer la máxima distancia posible en cada tanda. El tiempo habitual es de cinco minutos, ampliado en esta edición a seis por la menor participación infantil.

Aunque las latas contienen espárragos, se etiquetan como pimientos o “calamares de Tricio”, en alusión a una empresa local de conservas, a modo de apoyo promocional.

Receta de salmorejo con tomates Genaro: así es el plato estrella de Los Palacios y sus 3 campeones del mundo

P. M.Apostar por los ingredientes de calidad puede ser un elemento muy diferenciador en las elaboraciones más sencillas.

Alegría recordó que la prueba nació tras la anécdota de unos albañiles que, desde un andamio, vieron moverse unas alpargatas de esparto y descubrieron debajo a un caracol.

En paralelo a la carrera se han cocinado 140 kilos de caracoles de criadero, con los que se prevé servir unas 700 raciones guisadas con tomate, chorizo y tocino, acompañadas de pan y un vaso de vino de Rioja.

La pasión por estos moluscos es tal en este municipio riojano de unos 375 habitantes que a sus vecinos se les conoce como ‘caracoleros’.