WASHINGTON- Al presidente Donald Trump le encantan los espectáculos públicos. Después de 14 años en programas de telerrealidad, ha llevado a su presidencia un espectáculo tras otro: un desfile militar por la avenida Pensilvania, el despliegue de fuegos artificiales más grande de la historia e incluso un combate en jaula en el jardín sur de la Casa Blanca.

Ahora, su gobierno planea otra exhibición pública sin precedentes, pero con un giro macabro: transmitir en directo una ejecución por pelotón de fusilamiento.