AUSTRALIA- Los robots, máquinas capaces de realizar tareas complejas de forma automática siguiendo instrucciones, ayudan a los científicos a explorar y trabajar en entornos demasiado peligrosos, remotos o de difícil acceso para las personas, desde arrecifes de coral y zonas afectadas por desastres hasta cuevas de lava en la Luna que algún día podrían albergar astronautas.
Estas máquinas ayudan a los científicos a afrontar algunos de los desafíos más difíciles del mundo, y a responder preguntas y explorar el mundo de maneras que de otro modo no serían posibles”, según explica Ted Vanderfeen, ingeniero de robótica de CSIRO, la agencia nacional de investigación científica e industrial de Australia .