El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, instó a poner fin a la guerra con Estados Unidos, en su más reciente desafío a los sectores de línea dura que buscan continuar el conflicto.

“Sería mejor terminar la guerra hoy, cuando tenemos poder y dignidad, y cuando todo el mundo reconoce nuestra victoria”, declaró Masoud Pezeshkian, según la agencia semioficial Iranian Students’ News Agency.

Pezeshkian es el principal líder electo de Irán, pero sus responsabilidades se limitan principalmente a la política económica interna.

Los precios del petróleo retrocedieron desde los máximos de la sesión del viernes después de los comentarios de Pezeshkian, antes de recuperar rápidamente las ganancias. El crudo Brent cotiza en torno a 94 dólares por barril.

Pezeshkian, el ministro de Relaciones Exteriores, Abbas Araghchi, y el principal negociador, Mohammad Bagher Ghalibaf, defendieron abiertamente el fin de la guerra mediante la diplomacia y la prioridad de la recuperación económica desde la firma de un alto el fuego que después colapsó.

Sus comentarios se producen en momentos en que el conflicto no muestra señales de una pronta resolución y se espera que el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, presente planes para aislar económicamente a Irán y a sus socios comerciales.

El enfrentamiento disparó la inflación en Irán y llevó a la moneda del país a mínimos históricos frente al dólar.

Otros funcionarios iraníes, incluidos algunos miembros de la poderosa cúpula militar del país, sostuvieron que Irán está ganando y debería continuar la lucha que comenzó a finales de febrero, cuando Estados Unidos e Israel iniciaron su campaña de bombardeos.

El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán adoptó una “doctrina ofensiva”, con varios nombramientos militares destinados a apoyar los combates en “territorio enemigo”, señaló un alto funcionario la semana pasada.

Guerra con Irán también afecta a Trump y consumidores de EU

Las encuestas muestran que el Partido Republicano enfrenta una difícil batalla para mantener el control del Congreso, con votantes descontentos por la gestión del presidente Donald Trump sobre la economía y la guerra con Irán, que disparó los precios de la gasolina.

En este escenario, Donald Trump dijo que permitirá un alivio arancelario para algunas importaciones de carne molida, en un intento por reducir los precios para los consumidores estadounidenses, una preocupación clave de cara a las elecciones de mitad de mandato de noviembre.

“Hoy cerré un acuerdo para reducir sustancialmente el precio de la carne molida para las familias trabajadoras estadounidenses”, dijo Trump el viernes en una publicación en redes sociales.

La medida sobre las importaciones —que representan alrededor de 2 por ciento de las cerca de 13 millones de toneladas de consumo interno anual de Estados Unidos— es el intento más reciente del presidente por contener los precios de la carne de res, que se dispararon en medio de una grave escasez de ganado en Estados Unidos. Los mayores costos de producción y los pastizales secos dificultaron la cría de animales.