A 47 días de las elecciones generales, ha estallado la primera crisis entre el presidente catalán, Salvador Illa, y ERC a causa de la gestión de TV3. Hasta ahora la televisión había vivido un entorno de paz política entre socialistas y republicanos. Pero eso se rompió hoy por la emisión de un programa en el espacio Vèrtex en el que se daba voz a los antivacunas. Después, en redes, los canales oficiales de TV3 dieron repercusión en especial al matrimonio antivacunas que presumía de que sus hijos también lo eran. La imagen de descontrol y de una cadena pública abonando argumentos anticientíficos hizo que Illa estallase.
Este lunes, en la red social X, Salvador Illa dictó sentencia: "Dar voz al discurso antivacunas desde una televisión pública es una irresponsabilidad. En un contexto de creciente desinformación, los medios públicos tienen el deber de informar con rigor y no de amplificar mensajes que ponen en riesgo la salud pública. Nuestra queja y nuestro rechazo ya han sido trasladados a los responsables de TV3". Es la primera vez desde que es presidente de la Generalitat que Illa entra en una polémica frontal y directa con la televisión autonómica catalana.
El post es durísimo y demuestra la primera vez en dos años que la Generalitat topa con ERC por la gestión de TV3, un territorio que hasta ahora había vivido una paz atípica. Illa ha sido el primer presidente que no ha intervenido en la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales —que incluye TV3 y Catalunya Ràdio—. Al no contar con mayoría, el PSC optó por dejar el equipo de gobierno que en su día designó ERC, en los tiempos de Pere Aragonès.
La pax Illa se ha acabado y abre la primera gran crisis entre la Generalitat y la CCMA a 47 días de las elecciones generales, quizá los comicios más polarizados de la historia de España. Pero la causa no es política y solo se entiende por el contexto. Illa fue ministro de Sanidad en la época de la covid. Su decisión más importante, y la más exitosa de su biografía política, fue la campaña de vacunación que permitió normalizar la vida social en España.
Consciente de la gravedad de la situación, el presidente de ERC, Oriol Junqueras se mostrado conciliador. También a través de la red social X ha valorado que "La televisión pública del país debería basarse siempre en criterios científicos cuando habla de salud. Celebramos la rectificación y esperamos que no se repita una situación similar". En esta campaña, para ERC, Illa no es el enemigo.
Ahora, cinco años después de la exitosa campaña de vacunación, la televisión pública que depende políticamente de la Generalitat entrevista a dos hippies jubilados que presumen de que son antivacunas, que han hecho a sus hijos antivacunas, que tampoco vacunan a su nieta y que lo importante es "sonreír" y "dar abrazos". Literal. Definen las vacunas como "meter tóxicos en el cuerpo" y desafían todos los principios de salud pública científicamente establecidos.
Una presidenta en AsiaLa presidenta de la CCMA, Rosa Romà, persona del entorno de ERC, estaba este lunes volando hacia Asia, así que TV3 apenas ha reaccionado. Pero ha borrado de redes sociales el clip del matrimonio antivacunas dando su peculiar visión del mundo. Este ha sido uno de los hechos que más ha irritado a Illa. TV3 ha potenciado estos últimos años su perfil digital. Y en ese entorno se había cortado el vídeo de los antivacunas, dejando fuera la mesa de debate posterior en la que el periodista Ramon Pellicer hablaba con dos expertas que defendían la vacunación. Se intensificaba así, en redes, lo sesgado del mensaje precisamente en un contexto, el digital, en el que más difusión tienen este tipo de contenidos.
La redacción de TV3 compra a menudo los postulados de la izquierda más activista
TV3 toma a menudo posturas que no solo difieren de lo que defiende la Generalitat, sino de la ciencia imperante, pero buscando un consenso con determinado pensamiento izquierdista imperante. Por ejemplo, dando un exceso de voz a los críticos con las energías renovables —se llegó a emitir un reportaje donde un supuesto experto afirmaba que la sombra de los molinos aerogeneradores perjudicaba la calidad del vino de los viñedos cercanos, por ejemplo—. O un reportaje sobre el colapso de la AP7 ignorando la campaña que había hecho en su día el independentismo para suprimir los peajes. A menudo, la redacción compra un marco mental más cercano a la CUP que a la realidad. Y eso vale para el control de los precios de los alquileres o para la municipalización de los servicios del agua, por poner otros ejemplos.
Dinámica de actuaciónEs decir, el reportaje de las vacunas no es un caso aislado, sino una dinámica de funcionamiento. Desde Palau se cree que TV3 lleva tiempo fuera de control y no porque apoye a un partido o a otro, sino por cómo su redacción compra de manera acrítica los postulados de la izquierda más activista. Pero para el exministro de Sanidad, el alegato antivacunas ha sido la gota que ha colmado el vaso. Y ahora hay una crisis abierta.