Declaraciones y videos que obran en expedientes de la Fiscalía General de la República (FGR) contienen testimonios con imputaciones contra el nuevamente gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha, en la operación para secuestrar a Ismael “Mayo” Zambada y de la que resultó muerto su rival político Héctor Melesio Cuén, exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS).

La detención de Fausto Corrales, testigo parcial de los hechos, el pasado miércoles 19, habría impulsado a Rocha Moya a determinar su intempestivo regreso al cargo, el viernes último, presumiblemente en busca de fuero. En sólo 24 horas fue acorralado por declaraciones adversas de la presidenta Claudia Sheinbaum, de la Secretaría de Gobernación, de gobernadores de Morena; el amago de desafuero desde el Congreso de la Unión; la amenaza de su gabinete estatal de una renuncia masiva y la renuencia de alcaldes de la entidad a reunirse con él. La tarde del sábado presentó una segunda solicitud de licencia, por tiempo indefinido.