A poco más de 20 kilómetros de distancia se encontraban el presidente del Gobierno y el líder de la oposición este domingo. Desde Gavá, en la Fiesta de la Rosa, Pedro Sánchez ha esquivado pronunciarse sobre Ceuta, ha alardeado de capacidad para superar crisis y ha centrado gran parte de su discurso contra la decisión del Tribunal Supremo sobre la ley de nietos.

“Le digo a Abascal y a Feijóo que el voto se protege y se ejerce. No vamos a aceptar ciudadanos de primera y de segunda”, ha entonado el líder de los socialistas. Desde Badalona, Alberto Núñez Feijóo ha reclamado "recuperar el prestigio" del pasaporte español y ha asegurado que, cuando llegue a Moncloa, revisará cómo se concede la nacionalidad, cómo se mantiene y "cómo se puede perder".

El Alto Tribunal decretó la suspensión cautelar de las inscripciones en el Censo Electoral de Residentes Ausentes, derivado de la ley de nietos, una decisión que Sánchez no va a "cuestionar", pero que "tendrá que resolverlo".

Lo que tampoco va a hacer el socialista es "perdonar al Partido Popular y a Vox, que plantearon el recurso al Tribunal Supremo". "Esperemos al fallo definitivo", ha añadido.

Antes de abandonar el tema, Sánchez ha espetado: "Si miramos del presente hacia atrás, cuando gobernó el PP, se reconoció el derecho a la nacionalidad a los descendientes de los sefardíes. Ese derecho de nacionalidad conllevó el derecho al voto".

"En todas y cada una de las crisis, siempre la misma letanía: cuanto peor, mejor", ha achacado tanto a Vox como a los populares. "Cada nueva crisis, una nueva deslealtad" de ambas formaciones. "Llevan ocho años como el Día de la Marmota, pidiendo elecciones. Pero España no se ha dormido, ha avanzado mucho: en crecimiento, convivencia, cohesión social", ha terminado enumerando.

Sobre la polémica que envuelve a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Sánchez sí ha respondido: "Ayuso dijo que era un despacho oficial; Feijóo, que era una residencia oficial, y falta (Jose María) Aznar, que dirá que es un 'coworking'". Y ha agregado: "El aticazo deja en evidencia a la señora Ayuso, pero el silencio deja en evidencia a Feijóo".

Respecto a la crisis migratoria que asola Ceuta, el presidente ha pasado de puntillas: "Hemos puesto el mayor escudo social de la historia de Ceuta. Reforzando la frontera y dando respuesta,una respuesta digna. Este es nuestro compromiso, que Ceuta saldrá adelante".

Mientras, la ciudad autónoma sigue colapsada. El Gobierno reconoció hace escasos días que todavía permanecen alrededor de 10.000 migrantes en Ceuta, unos 3.000 en la calle.

Las nuevas plazas que el Ejecutivo habilitó en el puerto de Ceuta no sirvieron para evitar que miles de personas continúen deambulando y pernoctando en la calle. Acerca de esto, la Audiencia Nacional ha admitido a trámite el recurso contencioso-administrativo interpuesto por el Sindicato Unificado de Policía contra la resolución del Ministerio de Transportes que autorizó la instalación del dispositivo.

Trasladar la crisis a Nueva York

Sánchez afronta una semana clave marcada por su viaje a Nueva York, donde participará en la Asamblea General de la ONU, en la que será su última intervención en este foro durante el actual mandato. El presidente aprovechará su paso por Naciones Unidas para reivindicar las políticas de su Gobierno, especialmente su modelo económico y su gestión migratoria.

En ese contexto, fuentes del Gobierno aseguran que la situación en Ceuta estará presente en su agenda, tanto en sus intervenciones (la más relevante, el miércoles ante la Asamblea de la ONU) como en las conversaciones que mantenga con otros líderes.

Sánchez quiere explicar su visión de los hechos sobre la llegada de unas 80.000 personas a territorio nacional, que ha abierto una profunda crisis que se mantiene mes y medio después.

Tensión en Moncloa: el fiasco de Diego Rubio desata la desconfianza en el entorno de Sánchez

Ana SánchezLos errores de Ceuta rompen el blindaje del jefe de Gabinete del presidente y reavivan en Moncloa las cuentas pendientes por su llegada, sus formas y su estrategia política. Pedro Sánchez no quiere salidas porque implicaría asumir la responsabilidad

Sánchez llegará a Nueva York el lunes y ese mismo día mantendrá un encuentro con el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, que en diciembre finaliza su mandato. El martes acudirá a la sesión de apertura del debate en la Asamblea General, donde coincidirá con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

El miércoles 23 participa como invitado principal en el acto organizado por el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, en el que defenderán un modelo económico que baje el coste de la vida de la gente y donde exhibirá sintonía en materia de redistribución de la riqueza y prosperidad compartida.