El Senado de la República solicitó a la Secretaría de Relaciones Exteriores que preste el salón de protocolo para diplomáticos del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) para el disfrute de los senadores, mediante un oficio girado el pasado 5 de octubre.

El documento solicita a la cancillería que “se otorguen facilidades necesarias para el acceso y uso del Salón de Protocolo, ubicado en el Aeropuerto Benito Juárez, en beneficio de las legisladoras y legisladores, que con motivo de la celebración de las sesiones en esta cámara, requieran realizar sus traslados aéreos.

¿Por qué quieren usar los senadores el salón VIP del AICM?

“La presente solicitud tiene como finalidad facilitar el cumplimiento de sus responsabilidades parlamentarias, así como contribuir a una adecuada coordinación y organización de sus desplazamientos, en atención a las actividades institucionales inherentes al ejercicio de su función legislativa”.

Así, se sugiere al canciller Roberto Velasco Álvarez que dé las instrucciones necesarias aéreas para cumplir con la petición de la mesa directiva.

El oficio está formado por Daniel Sibaja, secretario técnico de la mesa directiva.

Claudia Anaya, senadora del PRI y secretaria de la mesa directiva, hizo público dicho oficio en su cuenta oficial de X, y criticó la decisión.

“Los legisladores de Morena están ávidos de privilegios en los aeropuertos. Ahora piden las salas de protocolo exclusivas para diplomático. Y de una vez aclaro que aunque yo soy parte de la mesa directiva; yo no pedí nada, ellos mandan”.

La petición causa extrañeza, pues recientemente la senadora María Lucía Mícher Camarena, de Morena, amagó con llamar a cuentas a la aerolínea Aeroméxico, por haber cambiado las condiciones de sus salas VIP.

Tras el escándalo, la legisladora justificó que el comentario fue porque le conmovió ver una mujer portando manda linfedema, para proteger su brazo “brutalmente hinchado”, y que los trabajadores no le ofrecían apoyo.