El grupo confederal pide mantener el calendario de cierre acordado y lamenta seguir un "camino irresponsable": "No podemos seguir el camino de la derecha y la extrema derecha"

El Gobierno amplía la vida de la central nuclear de Almaraz hasta junio de 2030 por “el conflicto en Oriente Medio”

Sumar ha rechazado la prórroga del cierre de la central nuclear de Almaraz hasta 2030 y ha acusado al PSOE de incumplir el acuerdo del gobierno de coalición que ambos partidos firmaron en 2023, a la vez que ha insistido en que el “mantenimiento del parque nuclear obedece a presiones corporativas y no a necesidades técnicas, medioambientales ni de competitividad económica”.

Desde el grupo confederal han subrayado que la decisión del Gobierno central con Almaraz “frena la transición energética e hipoteca a la ciudadanía”, indicando que seguir sobrepasado la vida útil de estas infraestructuras “posterga la descarbonización real apoyada en renovables e impone a la sociedad costes y riesgos inaceptables, además de encarecer el precio de la energía”.

Sumar argumenta que los costes de prolongar la vida útil de la central irán a parar a“ las arcas públicas e hipotecarán los presupuestos” y, con ello, los recursos destinados a la ciudadanía. “Cada euro que nos gastamos en mantener con vida infraestructuras que deben cerrarse es un euro que no nos estamos gastando en impulsar nuestra seguridad, soberanía e independencia energética con energías renovables”, lamentan.

El socio de Gobierno del PSOE se muestra contrario a “seguir el camino de la derecha y la extrema derecha”. “Es un camino irresponsable y antieconómico. Hay alternativas en marcha mas baratas, más seguras y democráticas”, continúa. Por ello, piden mantener el calendario de cierre acordado, mantener los impuestos aplicables al parque nuclear y exigir que las tasas cubran el coste real de la gestión de residuos y el desmantelamiento sin repercutirlo a la ciudadanía, y aprobar un plan de transición económica y productiva para el entorno de Almaraz.

No podemos seguir hipotecando el futuro energético y económico de la ciudadanía para alargar la vida de infraestructuras obsoletas. Renovables, reequilibrio territorial y política industrial del Siglo XXI. Comunicado sobre Almaraz 👇🏻

[image or embed]

— Sumar (@movimientosumar.es) 14 de agosto de 2026 a las 11:06

En un comunicado difundido por Los Comuns, el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, ha cargado también contra el PSOE por no cumplir el acuerdo del gobierno de coalición y ha acusado al Ejecutivo de Pedro Sánchez de haber “cedido a las presiones del oligopolio energético en detrimento de la transición ecológica”. “Es un incumplimiento del acuerdo de gobierno del PSOE con Sumar y, por tanto, expresamos nuestro rechazo”, ha afirmado el ministro.

Urtasun también ha dudado de la justificación de la prórroga por las “circunstancias excepcionales” derivadas del conflicto en Oriente Medio y la volatilidad de los mercados energéticos. “Las crisis energéticas no se resuelven prolongando la vida útil de las centrales nucleares, sino acelerando las energías renovables, el almacenamiento, las redes y la autonomía energética”, ha apostillado.

El Ministerio defiende que está en la misma postura

Transición Ecológica asegura que “el Gobierno mantiene exactamente la misma posición que ha defendido siempre: esta extensión, acotada y limitada, se otorga tras comprobar el cumplimiento de las tres condiciones establecidas”. “Es segura para las personas”, tras el visto bueno del CSN, “no compromete la seguridad del suministro” y “no tiene coste para los ciudadanos, porque, aunque las compañías propietarias habían reclamado bajadas de impuestos, se concede sin ningún tipo de rebaja fiscal ni contraprestación económica para las empresas eléctricas”.

El cierre de la planta extremeña estaba fijado inicialmente para el 1 de noviembre de 2027 para la Unidad I y el 31 de octubre de 2028. En principio, se mantiene el calendario del resto de cierres, de forma escalonada hasta 2035. Pero la prórroga de Almaraz hasta 2030 va a presionar para retrasar la clausura del resto de reactores del parque nuclear español. Su cierre se solaparía con la clausura de Ascó I y Cofrentes, prevista para ese año, lo que implicaría prescindir de golpe de más de 4 GW de potencia instalada.