Es difícil encontrar dos personas más en las antípodas que Donald Trump y Zohran Mamdani. Ya sea por su biografía, edades o ideas políticas, el presidente de Estados Unidos y el alcalde de Nueva York representan dos mundos totalmente distintos. Pese a tener tantas diferencias, los dos políticos han mostrado este lunes algunas de sus (pocas) coincidencias. Ambos han comparecido en el jardín de la Mansión Gracie, la residencia oficial de los alcaldes de Nueva York, en un tono amigable para mostrar más lo que les une que lo que les separa. “Espero que sea un gran alcalde. Tiene potencial para ello”, ha dicho Trump en un halago sorprendente hacia alguien que alguna vez ha calificado de “lunático de la izquierda radical”.
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