El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, ha asegurado este viernes que el Gobierno central restó importancia a las advertencias que les trasladaba sobre la creciente presión migratoria en los días previos a la entrada masiva de personas desde Marruecos y que incluso le pidieron que dejara de llamar porque se estaba poniendo “muy pesado”. Antes, ha valorado la dimisión de Gonzalo Sanz, el jefe de Gabinete del delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano. Sanz fue la persona que recibió por WhatsApp y por teléfono avisos de un miembro del CNI sobre convocatorias masivas para asaltar la frontera ceutí. Sanz ha justificado su dimisión en la “incompatibilidad” de su versión con la del delegado: afirma que le comunicó los avisos, mientras que Triano lo niega. Vivas considera “poco probable” que Sanz no informase a Triano y cree que, en todo caso, el cruce de versiones “deja en mal lugar” al Gobierno. Además, la Guardia Civil ha detenido en Ceuta a una persona de origen marroquí con una condena por terrorismo yihadista y prohibición de entrada a España.
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