El secretario de Estado de EE UU, Marco Rubio, se ha mostrado dispuesto a reunirse con los enviados de Irán que acudan a la Asamblea General de la ONU, que arranca este martes en Nueva York, para abordar la situación en el estrecho de Ormuz, un corredor clave para el tráfico mundial de petróleo. Rubio responde así a las afirmaciones que un alto cargo iraní ha hecho a la agencia Reuters también este martes, en el sentido de que Teherán podría abrir por completo el tráfico marítimo en la zona en apenas siete días si Washington se aviene a relajar la presión militar sobre Irán y a levantar su bloqueo sobre los puertos iraníes. La cumbre anual, que reúne esta semana a unos 130 jefes de Estado y de Gobierno, arranca este martes con el presidente de EE UU, Donald Trump como gran protagonista, con un discurso centrado en “cómo él y su Administración han afrontado problemas complejos en todo el mundo”, según su embajador ante la ONU, Mike Waltz. La situación en Oriente Próximo, será el principal asunto de su intervención, pero en los márgenes de la cumbre se reunirá con líderes como la venezolana Delcy Rodríguez, el ucranio Volodímir Zelenski o el chino Xi Jinping. También planea anunciar los planes estadounidenses para sancionar al Tribunal Penal Internacional (TPI) o el acuerdo con Dinamarca sobre Groenlandia.

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