Los ceutíes han salido un día más a protestar por la gestión de la crisis migratoria en la ciudad autónoma. Sobre las 18.30 horas de la tarde, la tensión ha comenzado a crecer cuando cerca de un centenar de manifestantes irrumpió en el camino de varios camiones de la Cruz Roja para evitar que estos iniciasen el reparto de comida a los migrantes en la playa del Trampolín. Posteriormente, un grupo de ceutíes ha roto un cordón policial y ha entrado al arenal de Benítez (colindante con el anterior) para destruir y quemar parte de los asentamientos que allí se encontraban.

En la playa se vivieron momentos de gran tensión, puesto que varios manifestantes entraron violentamente a destrozar y prender fuego a algunas de las tiendas de campaña que había en el arenal. Lo hicieron bajo consignas como "Ceuta no se vende, Ceuta se defiende" e "invasores, expulsión". Finalmente, la intervención policial ha conseguido disolver a los grupos y devolver la normalidad a la zona.

Esta es una escena que ya se vivió durante este miércoles, cuando varios ceutíes también atacaron los asentamientos de los migrantes en la playa del Trampolín.

El otro momento de agitación que se ha vivido durante esta jornada, el bloqueo de los camiones de Cruz Roja, se ha producido cuando cerca de un centenar de ceutíes ha protagonizado una sentada frente a los vehículos que llevaban alimentos, lo que ha provocado que hasta cuatro camiones tuvieran que detener su trayectoria y ser escoltados por la Policía, según El Faro de Ceuta.

Los concentrados, muchos de ellos portando banderas de España y de Ceuta, han coreado consignas como "de esta carretera no nos moverán" o "Cruz Roja es una mafia" y han expresado su malestar por la prolongación de una situación que, según han denunciado, está condicionando la vida cotidiana de los vecinos y generando un creciente sentimiento de inseguridad. La escalada de la tensión ha causado varias retenciones de tráfico, dificultando así la movilidad entre la playa de Benítez y Benzú.

Durante las protestas también se han escuchado críticas a la permanencia de migrantes en la playa del Trampolín y reclamaciones para que sean trasladados fuera de Ceuta conforme a los procedimientos legales establecidos.

La nueva jornada de manifestaciones se produce cuando se cumplen 28 días desde la entrada masiva de personas procedentes de Marruecos, una crisis que ha generado una fuerte tensión social en Ceuta y ha provocado reiteradas demandas ciudadanas para que las administraciones adopten medidas que permitan recuperar la normalidad en la ciudad.

Torres condena los ataques

El aumento de la violencia en las protestas ha hecho que el ministro de Política Territorial y 'mando único' del Gobierno en Ceuta, Ángel Víctor Torres, se pronunciase durante este jueves. Así, ha condenado los ataques a los migrantes y ha lanzado un "mensaje claro de no a la violencia", puesto que "no puede ser que voluntarios de Cruz Roja, que son de Ceuta, se sientan amenazados por entregar comida en la playa".

Sobre el estado actual, Torres ha explicado que la reunión del Comité de Situación en Ceuta ha apostado por el objetivo del retorno "de todos los migrantes" que entraron en la ciudad autónoma a finales de julio. "Y hacerlo dentro de los márgenes de la ley, de nuestras leyes, del ordenamiento jurídico internacional y de defensa de los derechos humanos", ha añadido el ministro.