Ceuta ha amanecido esta mañana con un dispositivo policial desplegado en la zona de Loma Colmenar. Alrededor de las siete de la mañana, varios agentes de la Policía Nacional han comenzado el traslado de 864 migrantes que llevaban más de un mes durmiendo a la intemperie, de Loma Colmenar hacia unas nuevas instalaciones acondicionadas por el Gobierno junto a la antigua cárcel de Los Rosales. La medida responde a un empeño del Ejecutivo de Sánchez de impedir que la situación de los migrantes que aún quedan en la ciudad autónoma se "cronifique", como han declarado varios ministros en las últimas semanas. Mes y medio después de aquellas dos noches del 30 y 31 de julio, en las que entraron más de 80.000 personas, la tensión no se ha rebajado en las calles, envolviendo la ciudad en protestas vecinales y episodios de violencia callejera. En las últimas 48 horas, ocho personas han sido detenidas por robos y hurtos a migrantes; dos guardias civiles han resultado heridos y un militar, con el peroné fracturado.

A lo largo de los 2 kilómetros y los 20 minutos que ha durado el trayecto en autobús entre un punto y el otro, ha cundido la incertidumbre entre los desplazados. Buena parte del grupo creyó que los autobuses y los furgones policiales los llevaban de vuelta a Marruecos, aunque el malentendido se deshizo en cuanto comenzó el reparto de las 864 plazas habilitadas. Horas después, ya con las carpas montadas, se desató un episodio en torno a la antigua cárcel de Los Rosales, cuando decenas de migrantes llegaron al recinto con la intención de entrar. Los agentes tuvieron que montar un cordón de seguridad, según fuentes policiales, para impedirlo y terminaron por dispersar el grupo.

La creación de este nuevo establecimiento consiste en un conjunto de carpas habilitadas en una parcela cedida por el Ministerio de Vivienda, y ha sido coordinada por la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, y Ángel Víctor Torres, ministro de Política Territorial, que ejerce como autoridad principal del comité creado por el Gobierno para monitorizar la crisis migratoria desatada en la ciudad autónoma.

El Ejecutivo ha enmarcado el dispositivo dentro de "una operación humanitaria" y ha destacado que los traslados se han producido dentro de la normalidad y sin incidentes. No obstante, la situación en Ceuta sigue siendo de una calma tensa que, en ocasiones, ha estallado en episodios de violencia callejera entre los ceutíes y los migrantes que no tienen más remedio que acampar por las calles de la ciudad.

Los traslados han partido de Loma Colmenar, una explanada extensa muy cerca de la frontera con Marruecos y de la barriada del Príncipe. En este lugar es donde se han alojado cientos de migrantes durmiendo en el suelo y en malas condiciones de salubridad, en los exteriores del recinto y sobre el monte, a la espera de que se libere una plaza para ellos donde poder alojarse.

El Gobierno trabaja también para la acogida, a la mayor brevedad, de más de 300 mujeres con menores en un nuevo espacio situado en la explanada de la mezquita de Sidi Embarek. Con la apertura de este domingo, ya son alrededor de 4.300 las plazas habilitadas y, en próximas fechas, se superarán las 6.000 plazas temporales, según el Ministerio de Vivienda.

En la mañana de hoy domingo, en un operativo complejo y que ha salido bien, casi 1.000 personas que pernoctaban en las calles ya están en un dispositivo temporal, en Ceuta.El objetivo es que todos aquellos que no tengan derecho sean devueltos a Marruecos y, para ello, es… pic.twitter.com/tdH1kTtntt

— Ángel Víctor Torres Pérez (@avtorresp) September 13, 2026

Las carpas habilitadas en Los Rosales no son el único asentamiento improvisado por el Gobierno. La semana pasada, el Ejecutivo se hizo con el control del puerto de Ceuta para alojar allí a más de 1.000 migrantes, en contra del criterio de la autoridad portuaria.

Ceuta pide el "desalojo urgente" de la desalinizadora

La coordinación entre el Gobierno central y el ceutí no ha sido la más fluida en la gestión de la crisis. El presidente de la ciudad, Juan Jesús Vivas, ha achacado en varias intervenciones públicas la falta de medios y la tardanza en la respuesta a la situación generada. Este mismo domingo, la Consejería de Medio Ambiente, Servicios Urbanos y Vivienda ha pedido a la Delegación del Gobierno el "desalojo urgente" del campamento levantado junto al muro perimetral de la desalinizadora de la ciudad. La solicitud se produce a raíz de la advertencia de un informe elaborado por la Dirección Técnica de Aguas de Ceuta Empresa Municipal, S.A. (ACEMSA), que alerta sobre las condiciones de higiene, seguridad y protección que generan los asentamientos situados en la explanada donde se halla el sistema de captación de la planta.

Vivas ha cifrado este viernes en unas 13.000 las personas que todavía permanecen en Ceuta: alrededor de 10.000 repartidas entre Loma Margarita, Loma Colmenar, la playa del Trampolín, las naves de El Tarajal y el Príncipe. Vivas, que rechaza que la ciudad asuma esa presión, recuerda que la cifra equivale al 15% de la población ceutí. Frente a las cifras de Vivas, el Gobierno ha anunciado este domingo que 5.300 migrantes han retornado en los últimos días a Marruecos y en torno a un centenar ha renunciado a pedir asilo.