Nadie en Ronda sabe dónde está Álex desde el 3 de mayo de 2024. Alejandro Navarro —Álex para sus allegados— tenía entonces 25 años y desapareció sin llevarse prácticamente nada. No cogió dinero, ni el DNI, ni nada de equipaje. Tampoco su teléfono móvil. Desde aquel día, hace ahora dos años y cuatro meses, no hay noticias sobre su paradero. Su fotografía y descripción —edad actual 27 años, 1,70 de altura, 70 kilos, pelo corto negro, ojos verdes, complexión atlética— continúan colgadas en la web de SOS Desaparecidos. También en algunos postes de la ciudad del Tajo permanecen copias de estas alertas en blanco y negro. Pero más de 850 días después, la investigación ha dado un giro inesperado con cuatro detenciones y una nueva búsqueda en la casa que compartía con una pareja a la que él se refería como sus tíos. La misma vivienda de la que todos suponían que se marchó.
La Policía Nacional volvió a buscar al joven en la madrugada del miércoles. Agentes de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) irrumpieron en el inmueble acompañados de una excavadora de dimensiones reducidas que horadó en el patio trasero, en el que las personas con las que vivía el joven habían levantado unas paredes para hacerle una habitación años atrás. La operación se saldó con dos hombres y dos mujeres detenidos: entre ellos están el hermano y la hermana del padrastro de Álex y sus respectivas parejas. No eran familiares directos, pero la relación era estrecha, hasta el punto de que convivían con él desde que era adolescente tras sufrir ciertas desavenencias con su progenitora, Auxiliadora, con la que seguía manteniendo relación cordial y residía en otro piso del mismo edificio.
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Amparo de la GamaLa víctima, según fuentes policiales, está relacionado con un secuestro hace seis años. El sicario que disparó a la víctima tiene 18 años, de nacionalidad danesa y rasgos nórdicosLa irrupción de la excavadora en el patio no tiene nada de casual. Semanas después de que se le perdiera la pista, una de las parejas, ahora bajo arresto, realizó trabajos en esa zona con el supuesto fin de “enterrar a un perro”. Aquel movimiento de tierras no pasó desapercibido para los investigadores, para los que cobra fuerza la hipótesis de una muerte violenta. Los agentes han levantado el terreno en busca de restos biológicos o cualquier otro indicio. Tras el registro, la madre y la tía de Álex —Rocío, hermana de Auxiliadora— han podido saber que encontraron ropa y algunos efectos personales, pero no el cuerpo. Los datos trascienden con cuentagotas al estar declarado el secreto de sumario.
El hallazgo de estos objetos aporta al menos nuevos indicios a unas pesquisas muy complejas que han cosechado escasos avances y que han acumulado elementos difíciles de encajar con una marcha voluntaria, como el hecho de que se esfumase sin nada más que lo puesto. Dos días después, el 5 de mayo, la mujer con la que convivía presentó la denuncia por su desaparición. De acuerdo a su versión, porque había hablado previamente con unos amigos y fueron ellos quienes le recomendaron que esperase ese plazo. Para entonces, Álex ya llevaba 48 horas en paradero desconocido y nadie de su entorno podía explicar a ciencia cierta dónde estaba ni qué hacía cuando se le perdió el rastro.
En aquella primera denuncia, la mujer relató que el joven tenía previsto acudir al campo para realizar unos trabajos. Era frecuente verlo en las puertas de los supermercados de la ciudad rondeña, donde tocaba la flauta para ganarse unos cuartos. Quienes lo conocían lo definen como una persona alegre, que se buscaba la vida e inseparable de su bicicleta, con la que iba de un lado para otro. Aquel día, en cambio, nunca llegó al lugar donde supuestamente debía emplearse. Había además una cuestión económica pendiente. A finales de abril, había hecho otros trabajos por los que todavía tenía que cobrar, en teoría, 110 euros. Esa deuda llevó a contemplar inicialmente la posibilidad de que la desaparición pudiera estar relacionada con el dinero que le debían.
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Auxiliadora y Rocío han sostenido a lo largo de este tiempo que la relación de Álex con sus convivientes no era buena y que, presuntamente, habían llegado a agredirle en el pasado cuando no habría logrado llevar dinero a casa. Se trata de una información que las autoridades han tenido en cuenta a la hora de reconstruir qué pudo ocurrir aquel 3 de mayo de 2024. Porque, en realidad, ni siquiera está claro dónde se le vio por última vez. Personas del entorno aseguraron que lo habían visto en una céntrica calle del casco antiguo de Ronda el mismo día.
"No paramos de buscarte": los mensajes de una de las detenidasLa familia mantuvo durante meses un perfil alto, con llamamientos y publicaciones para tratar de localizarlo. También la mujer a la que el joven llamaba tía y pareja del hermano de su padrastro —ahora detenida— llegó a conceder entrevistas en periódicos, televisiones y colgó mensajes en redes sociales. “Álex, si ves esto, por favor, comunícate. Llama o algo, que sepamos que estás bien. Por favor, ayer hizo un año. Sabes lo que te queremos. No paramos de buscarte”, arrancaba uno de aquellos posts aún visible en Facebook. Con el paso de los meses, la posibilidad de una desaparición voluntaria fue perdiendo fuerza entre las líneas de investigación.
La operación de esta semana llega después de que la Policía Nacional reactivara la búsqueda el pasado mes de marzo. Entonces, un amplio dispositivo coordinado por la Dirección General de la Policía movilizó al Grupo de Homicidios y Desaparecidos de la UDEV Central, agentes de la Unidad de Guías Caninos, la Científica, Subsuelo y del Grupo de Operaciones de Intervenciones Técnicas (GOIT) para rastrear distintos puntos de la barriada de La Dehesa, donde se halla la vivienda en cuestión. Los trabajos se concentraron en los alrededores del Punto Limpio y una zona de pinar próxima, donde los efectivos emplearon un georradar y maquinaria pesada para revisar el terreno. Aunque los rastreos no dieron frutos.
La familia, que durante este tiempo ha seguido de cerca las pesquisas, espera que los nuevos indicios permitan avanzar en el esclarecimiento de un caso que ha conmocionado a Ronda. Auxiliadora y Rocío no han podido conocer aún todo lo ocurrido durante el registro de la vivienda y siguen pendientes de los resultados de las nuevas diligencias. Y, mientras tanto, la ausencia del cuerpo o de restos biológicos acreditados mantiene sin resolver la pregunta clave que todos se hacen en la ciudad del Tajo desde hace más de 850 días. ¿Dónde está Álex?