Arturo Trejo Gutiérrez dio por hecho que bajaría en la Ciudad de México cuando lo subieron a un avión en Mission, Texas, a unos kilómetros de la frontera con Tamaulipas. Le extrañó ver hondureños a bordo y supuso que Honduras sería una escala, contó a Noticias Telemundo. No la hubo y se quedó en Centroamérica.

El aparato aterrizó en San Pedro Sula, la segunda ciudad de ese país, y ahí lo dejaron. De 56 años y originario de Jacala, en el norte de Hidalgo, trabajaba como jardinero en Texas desde hacía 16 años.

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Fue detenido el 7 de agosto camino al trabajo y embarcado días después. Llegó a Honduras el 13, a Tapachula el 15 y a la Ciudad de México el 17. Volvió por tierra, cuatro días después de su expulsión.

No es un caso aislado. Desde hace meses, las autoridades estadounidenses envían mexicanos a Centroamérica en aviones que cruzan el país sin aterrizar. El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, confirmó que en lo que va de 2026 llegaron a su país 2,284 mexicanos deportados, contra 15 en todo 2025.

Los recibe como pasajeros en tránsito y los manda a México en menos de 24 horas, como parte de un arreglo con el gobierno mexicano, que además paga el traslado. En Honduras, documentos oficiales citados por AP registran 82 mexicanos llegados a San Pedro Sula en dos vuelos, el 13 y el 15 de agosto, y otros previstos. Hasta febrero había reportado seis casos.

El Instituto Nacional de Migración confirmó a la agencia que ocurre desde abril y que los deportados llegan en autobús al sur de México.

EU busca evitar que vuelvan a cruzar, explicó.

Nadie lleva la cuenta

La versión oficial mexicana es la contraria. La Secretaría de Relaciones Exteriores respondió a CBS News que el gobierno acepta a todos sus nacionales, rechaza la expulsión a terceros países y no tiene ningún acuerdo vigente.

Estados Unidos ya deportaba a países que no eran el suyo, pero solo cuando el gobierno de origen se negaba a recibirlos, como Cuba, o cuando un juez prohibía devolverlos porque correrían peligro. México recibe a los suyos por tierra y por aire.

La presidenta Claudia Sheinbaum reiteró esta semana que suman 271,193 repatriaciones desde el 20 de enero de 2025, aunque esa cifra cuenta a los mexicanos recibidos en el país y no a los entregados a otros gobiernos.

No existe una cifra oficial de mexicanos deportados a terceros países. Ninguno de los dos gobiernos publica ese registro, y lo que hay son datos sueltos.

A los de Guatemala y los de Honduras se suman otros 165 casos más entre mayo y mediados de julio, contabilizados por las organizaciones Human Rights First y Refugees International, y 11 en Costa Rica desde enero de 2025.

Hay un antecedente anterior y más lejano. En mayo de 2025, Jesús Muñoz Gutiérrez, mexicano condenado por homicidio, fue deportado a Sudán del Sur con otros siete extranjeros. Volvió a México en septiembre.

Dos funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional citados por CBS News hablaron de cientos, sin aportar datos. Esa dependencia respondió que emplea todas las opciones legales para continuar las deportaciones.